Las mujeres judías
tuvieron activa participación en la consagración del Día Internacional de la
Mujer Trabajadora. Efectivamente, fue una sindicalista alemana de origen judío
llamada Clara Zetkin, quien, en 1910, en un Congreso de la Internacional
Socialista de Mujeres , propuso que el 8 de marzo se conmemore ese día, en
recuerdo de la primera movilización del 8 de marzo de 1857 cuando miles de
mujeres trabajadoras de la confección de Nueva York, exigieron una jornada de
trabajo que no excediera las 10 horas. Otros historiadores entienden que en
realidad se inspiró en el Women’s Day, día que las feministas de Estados Unidos
celebraban desde 1908 para reivindicar su derecho al voto. También muchas
mujeres judías son consideradas matriarcas del movimiento feminista de Estados
Unidos.
Clara Zetkin, mujer madre
y trabajadora, luchó toda su vida por los derechos básicos de la mujer, entre
ellos el derecho al sufragio. Los historiadores e historiadoras destacan la
participación de mujeres judías en el siglo 20, encabezando los movimientos
sufragistas y feministas, entre ellas Betty Friedan, Gloria Steinem, Letty
Cottin Pogrebin.
El hecho es que el 8 de marzo de 1911 se celebró por
primera vez el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Pero un suceso
trágico ocurrió a pocos días de esta primer celebración; el 25 de marzo de 1911, se incendió una fábrica de camisas en Nueva
York, la Triangle Shirtwaist. En él murieron
más de 140 trabajadoras, la mayoría de ellas inmigrantes judías que
provenían de Europa, así como muchas integrantes de la colectividad
italiana. Esta tragedia provocó reformas
legislativas y la consagración de derechos laborales en Estados Unidos.
Finalmente, en 1975 la ONU declaró al 8 de marzo como Día
Internacional de la Mujer. Dos años después se convirtió en el Día
Internacional de la Mujer y la Paz Internacional. A su vez, en 1975 la ONU también celebró el Año
Internacional de la Mujer, y ofreció la versión histórica de Ana Isabel
Álvarez, que describe el escenario mundial en que fue recibida la propuesta de
la sindicalista alemana, “periodo de gran transformación social y política en
el mundo, y concluye en que la llamada de Clara Zetkin a las mujeres para unir
su lucha por la igualdad de derechos con la lucha por preservar la paz mundial
topó con un coral sensible”. “Cuando se celebró el primer Día Internacional de
la Mujer en 1911, más de un millón de mujeres participó públicamente en él.
Además del derecho a voto y a ocupar cargos públicos, demandaban el derecho a
trabajar, a la enseñanza vocacional y el fin de la discriminación en el
trabajo”.
Luego, en 1995 la Organización Internacional del Trabajo
(OIT) elaboró la Plataforma de Beijing, con el fin de combatir la feminización
de la pobreza, la violencia contra la mujer y la exclusión generalizada de la
mitad de la humanidad de las instituciones de poder y de gobierno, fomentar una
transformación radical de la relación entre la mujer y el hombre en una
asociación plena y en condiciones de igualdad. La respuesta no se hizo esperar
en nuestro país, y la entonces Ministra de Trabajo y Seguridad Social Dra.
Analía Pyñeura creó el 7 de marzo de 1997 la “Comisión Tripartita para la
Igualdad de Oportunidades y Trato en el Empleo”, que amén de instituciones
oficiales integran las Cámaras Empresariales y el PIT-CNT.
Afortunadamente en nuestro país, al contrario de lo que
sucede en buena parte del mundo, se aprobaron por consenso de nuestro sistema
político numerosas leyes referentes a la igualdad de género, entre ellas la que
prohíbe toda discriminación que viole el principio de igualdad de trato y
oportunidades para ambos sexos en cualquier sector (Ley Nº 16.045 del 2/6/89),
la Ley contra el Racismo, la xenofobia y
la discriminación (17.817), la Ley de Promoción de Derechos y Oportunidades
entre hombres y mujeres (18.104), la Ley que consagra normas para la prevención
y sanción del acoso sexual tanto en el
ámbito como en el docente (18561), amén de las ya existentes sobre maternidad, etc..
No podemos dejar de mencionar la lucha de las mujeres
uruguayas contra la denominada violencia de género, en el ámbito de la sociedad
civil. Lucha que requerirá del apoyo efectivo de nuestro sistema educativo.
Saludamos pues este día de consagración de derechos, de
rememoración de luchas por derechos civiles, por la consagración de la paz,
todo ello a partir de la reivindicación del lugar de la mujer en la sociedad
moderna.
Nuestra esperanza es que esta conmemoración surta efectos
en los países en que éstos derechos, aún, parecen una utopía inalcanzable,
valga la redundancia.
[1] En la II Conferencia Internacional de
Mujeres Socialistas, celebrada en Copenhague los días 26 y 27 de agosto de
1910,
8 DE MARZO – DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER. Las feministas judías encabezaron la lucha por sus derechos civiles.
09/Mar/2015
Por Dr. Jaime Apoj, para CCIU